Sr. Sueldo: por aquí por favor.
Hoy es un viernes de pobreza extrema.
Llegué al trabajo y recordé que el último día de la semana la cafetería no atiende – Chanfle- porque el PAD alquila todas las instalaciones de este lugar (incluso cafetería, la que me sirve un menú jugadazo de 2.80, como para ti Gordito). Dije: ¡uy! o sea que tengo que ir a comer a otro sitio :S pensé en comprarme un sanguchito o algo en la tienda de la eskina, abro billetera y sólo había un wairuro, muchas lentejitas (que me metí a forro en año nuevo, por aquello de las cábalas) y un dólar, ese que se supone que permitirá que nunca te falte plata, ni con mi combinación perfecta para la abundancia económica hallé un céntimo, ni uno.
Mis últimas 2 lucas se quedaron en la cartera de ayer, la billetera hoy se vino a pasear conmigo. La esperanza brilla en nuestros ojos ávidos por recibir el chequecito quincenal, (el plural nuestros, por: los mios y los otros 3 practicantes que aún no recibimos paga), si no me pagan hoy día, se funden mis planes de hoy en la noche, de playita mañana en la mañana y del super cumple de mi Mo mañana en la noche.
Vamos, todos a una!!!: Sr. Sueldo de Manny por aquí (la última oficina del ala derecha del 2do piso) por favor.


